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La ciudad de los anónimos  
     
 

Sos amante diurna que se aparece de madrugada
Cuando la ciudad de los anónimos duerme su noche
Yo con mi nombre contemplo tu aparición nocturna
Pero sé que no sos vos

No porque seas anónima, no es eso
Tu nombre perdura íntegro e indeleble
Tan familiar como siempre
Pero sé que no sos vos
Porque te veo desvanecerte con la mañana

Yo con mi nombre y mi cuerpo
Vos con tu nombre pero tu cuerpo abstracto
Falsamente juntos en mi noche cerrada
Únicos nombres en la ciudad de los anónimos

Te aparecés de madrugada, amante diurna
Te empecinás en regresar a mi delirio
Cada noche conversamos
Nos llamamos por nuestros nombres
Y nos reímos de los anónimos

Pero cada noche vuelvo a preguntarte
¿Por qué sólo me visitás de madrugada?
Entonces comprendo que te estoy inventando
Porque no regresás cuando me urge confirmarte

Y mientras en mi noche cerrada revivimos la pasión
Uno de los anónimos
El más despiadado y menos anónimo de ellos
Contempla tu nombre carnal
Envuelve tu cuerpo tangible

Y en vuestra noche cerrada
Que es una noche ajena a la mía
Conversan anónimos y corpóreos
Y se ríen de los que tenemos nombre

Cuando la ciudad de los anónimos duerme su noche
Te empecinás en regresar a mi delirio
Y entonces comprendo que tu nombre
Tan familiar como siempre
Es lo único verdaderamente tuyo que se aparece de madrugada

 
     
   
 
 
La ciudad de los anónimos - Daniel Domergue - danieldomergue@hotmail.com
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